Mostrando entradas con la etiqueta (referencia). Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta (referencia). Mostrar todas las entradas

domingo, 18 de noviembre de 2007

Ice.creAm

no como helados, no sé comer helados,
estaba esperando a la niña que me atendió,
y tú atendías a los niños que estaban al lado mio.
y eras tú!, eran tus ojos!
una mezcla entre sueño y maldita obligacion por ser proactivo.
te miré tanto, y hace tanto que no sentía que existias.
casi que él me dice que miras?
pero no importaba él, eras tú!
y fue como una señal premonitoria
de que te encontraré un día cualquiera,
y no importa si yo ya no soy yo o si tu ya no eres tú.
sé reconocer tus ojos, tú forma de mirar.
conoces este mundo de la misma forma que yo
no puedes evitarlo.
y aunque no importa si creemos en el destino o las vacas que vuelan.
ayer volví a creer que algún día pasará.
un día no sé como ni por que
me venderas helados a mi

sábado, 18 de agosto de 2007

Inhumano

Para ser un chico de 21 años en Nueva Orleans yo no valia mucho
la pena: Tenia una pequeña habitacion que olia a
meados y muerte
pero queria estar alli, y habian
dos adorables chicas al final del vestibulo quienes
no paraban de golpear a mi puerta y gritar. "Levantate !
Hay cosas buenas alla afuera !"
"Largaros," les decia, pero eso solo las
estimulaba mas, me dejaban notas bajo la puerta y
pegaban flores con cinta adhesiva al
pomo de la puerta
Yo estaba metido en vino barato y cerveza verde y
demencia...
Conoci al viejo tio de la habitacion de
al lado, de algun modo yo me sentia viejo como
él; sus pies y tobillos estaban hinchados y no podia
atarse los zapatos.
Cada dia sobre la una del mediodia saliamos a dar un paseo
juntos y era un paseo muy
lento: Cada paso era doloroso para
él.
Cuando nos acercabamos al bordillo, yo le ayudaba a
subir y bajar
agarrandole por el codo
y por la parte de atras de su
cinturon, lo conseguiamos.
Me gustaba: nunca me cuestiono
sobre que hacia o que dejaba de
hacer.
El deberia de haber sido mi padre, y lo que mas me gustaba
era lo que decia una y
otra vez: "Nada vale la
pena."
Era un
sabio.
Aquellas chicas jovenes deberian
de haberle dejado a él
las notas y las